El Gobierno anunció un nuevo esquema para reactivar el crédito hipotecario a través del uso de recursos del Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) de la Anses. El programa contempla la colocación de $2 billones en los bancos para que puedan ampliar el financiamiento destinado a la compra, construcción, ampliación y refacción de viviendas.
La primera licitación será por $200.000 millones y está prevista para la próxima semana. Según explicó el ministro de Economía, Luis Caputo, el objetivo es ofrecer a las entidades un fondeo de mayor plazo que les permita otorgar créditos hipotecarios a 15, 20 o 30 años.
El mecanismo busca resolver uno de los principales problemas que enfrenta actualmente el mercado: los bancos reciben depósitos principalmente a corto plazo, pero necesitan financiamiento de largo plazo para prestar para una vivienda.
Cómo funcionará el nuevo esquema
A través de licitaciones, el FGS colocará depósitos en las entidades financieras por plazos de entre uno y cinco años. Los bancos deberán competir por esos fondos y ofrecer al organismo una tasa mínima de UVA más 2,5% anual para las colocaciones a un año y de hasta UVA más 4,5% para las de cinco años.
A cambio, las entidades tendrán un límite sobre el costo de los créditos otorgados con esos recursos: no podrán cobrar más de UVA más 7,5% anual. Los préstamos deberán tener un plazo mínimo de 15 años y un monto máximo equivalente a 150.000 UVAs, cerca de US$200.000.
El Gobierno calcula que el programa podría permitir financiar entre 17.000 y 18.000 primeras viviendas, aunque la cantidad definitiva dependerá del monto de los créditos que otorguen los bancos.
Qué pasa con los fondos de la Anses
El uso de $2 billones del FGS también plantea un interrogante sobre el destino de los recursos vinculados al sistema previsional. El fondo no constituye el dinero que la Anses utiliza directamente cada mes para pagar las jubilaciones, sino que está integrado por activos que funcionan como respaldo del sistema de seguridad social.
Por lo tanto, la medida no significa que el Gobierno vaya a retirar $2 billones de los haberes de los jubilados para financiar las nuevas hipotecas. El mecanismo consiste en que el FGS coloque esos recursos en los bancos y reciba a cambio un rendimiento, mientras las entidades utilizan ese fondeo para otorgar préstamos.
El punto de discusión está en las condiciones de esas colocaciones y la rentabilidad que obtendrá el fondo, ya que se trata de recursos cuyo objetivo también es contribuir a la sustentabilidad del sistema previsional. El Gobierno sostiene que la operación permitirá preservar el valor de esos activos y, al mismo tiempo, generar financiamiento de largo plazo.
Cuánto podría pagar una familia
Para mostrar el alcance de la medida, Caputo presentó el caso de una propiedad valuada en US$106.667, financiada en un 75%. El crédito sería de unos US$80.000 y, a 25 años con una tasa de UVA más 7%, la cuota inicial estimada sería de $865.098.
Para acceder a ese préstamo, el grupo familiar debería contar con un ingreso neto mensual de aproximadamente $3.460.391, dado que la cuota no puede superar el 25% de los ingresos.
Actualmente, las tasas de los créditos hipotecarios varían según el banco y pueden alcanzar niveles superiores. Por eso, el Gobierno busca que el nuevo esquema permita abaratar el costo del financiamiento y ampliar el acceso a la vivienda.
La primera licitación del FGS marcará el inicio del programa y permitirá determinar qué cantidad de bancos participa y a qué tasas se concretan las operaciones.
JC