Sergio Berni, ministro de Seguridad bonaerense, fue agredido este lunes en Virrey del Pino por un grupo de colectiveros que se manifestaba tras el asesinato de un chofer de la línea 620, Daniel Barrientos, a manos de delincuentes. Horas después del hecho, dijo que por los golpes pensó que "quedaba parapléjico".
"Uno tiene que estar en la calle, no se puede gestionar algo tan complicado como la inseguridad desde un escritorio. Y cuando uno está en la calle, éstos son los riesgos", aseguró Berni en De Vuelta con Pablo Duggan.
"Lo que más me duele son los antebrazos. Y tengo un piedrazo muy grande en la nuca. Eso me asustó. Me hizo pensar que quedaba parapléjico, porque al caerme, sentí electricidad en el cuerpo", admitió. "A mí me duele el golpe, pero lo que más duele es cada vez que matan a un bonaerense".
En relación al episodio de inseguridad ocurrido durante la madrugada en el colectivo, el funcionario expresó sus dudas. "No es un robo común", sentenció.
"No es un robo común, no es la metodología de un robo habitual cuando intentan hacerse del efectivo. En este caso, por lo que dicen los testigos, fusilaron al chofer, le sacaron un bolso a la persona que estaba sentada detrás y se fueron. Ni siquiera se preocuparon por ver qué había dentro del bolso. Es un hecho inexplicable, no coincide con un asalto típico de colectivos", evaluó.
En torno a la polémica por la falta de cámaras de seguridad en las unidades, Berni aseguró que el gobierno provincial envió fondos a las empresas para que hagan esa inversión. "El gobierno entregó 2500 millones de pesos para instalar las cámaras y gastaron la plata en otra cosa", concluyó.