El ministro de Economía, Luis Caputo, presentó este miércoles el proyecto de ley Inocencia Fiscal II, una iniciativa con la que el Gobierno busca dar mayor seguridad jurídica a quienes adhieran al régimen simplificado de regularización tributaria e incentivar el ingreso al sistema financiero de los ahorros no declarados.
Durante una conferencia de prensa , el titular del Palacio de Hacienda sostuvo que la propuesta no modifica el espíritu de la ley vigente, sino que procura despejar las dudas que habían surgido entre especialistas tributarios tras su sanción y facilitar la formalización de los dólares que permanecen fuera del circuito bancario.
"Tener los dólares bajo el colchón es un muy mal negocio", afirmó Caputo al defender el proyecto, al tiempo que aseguró que el objetivo es que esos fondos ingresen al sistema financiero "sin ninguna penalidad".
"El espíritu de la ley no cambia absolutamente nada. El objetivo es permitir que la gente que se vio forzada a informalizar sus ahorros porque estaba prohibido el acceso a la libre compra de dólares e incluso penado, que los formalicen en el sistema bancario sin ninguna penalidad", sostuvo el ministro.
Caputo explicó que el nuevo texto surgió luego de detectar las dudas que habían planteado contadores y asesores tributarios sobre el alcance de la norma original.
"Cuando se votó la ley se generaron dudas de muchos asesores tributarios. Fuimos recabando información y terminamos armando una mesa de trabajo con tributaristas", señaló.
Qué cambia el proyecto
La iniciativa incorpora una serie de modificaciones destinadas a ampliar las garantías para los contribuyentes que opten por el régimen simplificado.
Entre los principales cambios figura la posibilidad de rectificar declaraciones juradas para corregir diferencias o inconsistencias sin quedar automáticamente excluidos del régimen. Además, quienes regularicen su situación podrán conservar los beneficios previstos por la normativa.
El proyecto también elimina los topes actualmente vigentes vinculados con las diferencias detectadas por la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) y endurece los requisitos para que el organismo pueda impugnar una declaración jurada. En adelante, deberá acreditar mediante información objetiva la existencia de diferencias significativas.
Otra de las novedades es la incorporación de una presunción de exactitud para los contribuyentes alcanzados por el régimen, lo que les otorgará mayores garantías frente a eventuales fiscalizaciones.
Asimismo, establece un tratamiento especial para los fondos utilizados por quienes queden comprendidos bajo esa presunción, que conservarán las condiciones previstas por la normativa hasta el 31 de diciembre de 2027.
Por último, el texto contempla la exención de determinadas multas para quienes regularicen previamente ajustes en los impuestos a las Ganancias o al IVA y luego adhieran al régimen simplificado.
Con el envío de Inocencia Fiscal II, el Gobierno apuesta a reforzar la estrategia de incentivar la incorporación de divisas al sistema financiero sin recurrir a un nuevo blanqueo tradicional. La iniciativa comenzará ahora su recorrido parlamentario, donde el oficialismo buscará reunir los apoyos necesarios para su aprobación.