Una semana después de que el los jueces del Tribunal N°4 absolvieran a Nicolás Pachelo por el crimen de María Marta García Belsunce, su viudo, Carlos Carrascosa, rompió el silencio en De Vuelta con Pablo Duggan.
Una semana después de que el los jueces del Tribunal N°4 absolvieran a Nicolás Pachelo por el crimen de María Marta García Belsunce, su viudo, Carlos Carrascosa, rompió el silencio en De Vuelta con Pablo Duggan.
"Son cosas que pegan muy fuerte. Estuve veinte años luchando para saber quién fue el asesino de mi mujer. Encontrarme con un fallo así me produjo mayor descrédito -del que ya tenía- hacia la Justicia. Pero bueno, vamos a seguir adelante, vamos a apelar a Casación", señaló sobre la sentencia que dejó impune el asesinato cometido en el country Carmel.
"Dios me dio los hombros para poder bancarme esto. Y voy a seguir hasta saber quién fue. O mejor, que la Justicia lo juzgue", reflexionó.
A la hora de buscar responsables de estos veinte años de impunidad, Carrascosa no dudó: señaló al fiscal de instrucción de la causa, Diego Molina Pico. "Molina Pico es el gran culpable de todo esto. Primero, no cumplió con su deber de hacer la autopsia. Y después me culpó con falsedades de prueba: le hizo cambiar el horario de ingreso a la masajista; sacó el tema de 'La Gotita', que se demostró que era falso. Además, las voces que supuestamente se escuchaban durante la llamada a OSDE... Ya hicimos una presentación contra él. Eso cae en el Consejo de la Magistratura de la provincia de Buenos Aires. Veremos".
Sin embargo, el viudo de María Marta se mostró desconfiado de la suerte de ese pedido de juicio político. "Estuve siete años preso injustamente. Y todos los jueces que a mí me dieron la libertad, fueron trasladados".
Sobre su vida actual, Carrascosa contó: "Estoy viviendo en Luján. Dentro de todo lo que me pasó, tuve varios milagritos. Hay tres amigas que me venían a visitar a la cárcel todos los miércoles. Que aparecieron cuando la familia empezó a bajar la intensidad (de sus visitas). Y yo pasé la prisión domiciliaria con los padres de una de ellas, Jorgelina".
"No recompuse mi vida sentimental -agregó-. Tuve algún amor pero nunca terminé de cerrar. Imaginate que en la situación que yo estaba, catorce años acusado del homicidio de mi mujer, no es fácil esa vida, yo no puedo andar saliendo con alguien. Por cómo lo ve la sociedad".
Finalmente, relató una experiencia de su paso por la cárcel: el lazo que se teje con los compañeros de penal. "Los cinco años que estuve en la cárcel hice un programa de radio. Y a la tarde, junto a otros dos compañeros, les hacíamos los escritos a los 'parias'. Porque hay algunos a los que su abogado defensor oficial no les da bolilla. Entonces, cuando pedían una libertad condicional, nosotros los entrevistábamos e íbamos completando el escrito, se lo hacíamos firmar y por fax lo mandábamos a los distintos tribunales", concluyó.