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De Vuelta

Caso Báez Sosa: "Se puede golpear sin intención de matar"

La abogada Mónica Chirivín habló sobre el caso Báez Sosa y esgrimió argumentos contra los pedidos de condena a perpetua para los ocho rugbiers imputados.
Por  Redacción

"Se les fue de las manos". La frase empieza a repetirse. En la voz de quienes buscan defender a los ocho rugbiers acusados por el caso Báez Sosa. No niegan el hecho. Pero minimizan las responsabilidades. No los corren de la escena del crimen. Pero les asignan otro rol. Mataron, pero sin premeditación. Una estrategia para contrarrestar (discursivamente) los pedidos de condena a perpetua.

Este martes, quien esgrimió ese argumento fue la abogada Mónica Chirivín. Al evaluar la posibilidad de una pena máxima contra los imputados, aseguró: "No debiera ocurrir, más allá de lo que la sociedad pretenda, porque si bien esto es un hecho terrible, tenemos una normativa y la Justicia debe guiarse por ella".

Chirivín sostuvo esta postura, en primera instancia, porque será difícil probar que hubo intención de matar. "Va a ser muy difícil que prueben un homicidio doloso. Se puede golpear pero no con la intención de matar. Es (lo que se llama) un homicidio preterintencional. ¿Cómo van a comprobar la intención de matar? No tienen la intención de matar, tienen la intención de golpear. Pero se les fue la mano".

En ese sentido, desarrolló: "Ahí no hay acuerdo previo, eso es espontáneo. Acá hay que guiarse por leyes, no por una condena social. Si no logran identificar quién dio el golpe letal, es un cúmulo de golpes, y estamos cerca de un homicidio en riña. Acá lo que no van a probar es el dolo, la intención de matar".

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En esta misma línea argumental, Chirivín agregó un segundo elemento: no es posible pensar que los ocho acusados hayan cumplido el mismo rol. "Yo entiendo que debiera haber una división de roles. No pueden haber dominado el hecho ocho personas. Según los videos, hay tres o cuatro personas que tuvieron un accionar directo, mientras otros tuvieron otros roles", dijo.

El desarrollo argumental de la abogada concluyó deslizando responsabilidades sobre el propio Fernando Báez Sosa: "También hay que ver cómo empieza esto. Acá no empezaron afuera. Dentro del local bailable, la víctima propinó (a uno de los rugbiers) un golpe en el estómago".

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