A un mes de la final del Mundial, el presidente de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), Claudio “Chiqui” Tapia, publicó una dura carta en defensa de los jugadores de la Selección argentina y cuestionó a quienes instalaron la versión de que el equipo se había entregado en el partido decisivo.
“Un mes pasó. Un mes de aquella final. Un mes de la mentira, de la operación y de una campaña miserable para instalar que esta Selección se había entregado”, sostuvo Tapia en un mensaje publicado en sus redes sociales.
El titular de la AFA apuntó directamente contra quienes cuestionaron el desempeño del plantel y aseguró que, pese al tiempo transcurrido, ninguno de los responsables de esas acusaciones pidió disculpas. “Después de un mes, ninguno pidió disculpas. Ninguno salió a decir: ‘Nos equivocamos’”, afirmó.
En ese sentido, Tapia defendió el esfuerzo realizado por los futbolistas durante la final y acusó a algunos sectores de haber intentado perjudicar la imagen del seleccionado. “Mientras nuestros jugadores dejaban todo dentro de la cancha, algunos afuera hacían exactamente lo contrario: sembraban odio, dividían, ensuciaban y buscaban destruir la imagen de una Selección que se ganó el respeto de millones”, expresó.
La frase más contundente de su carta estuvo dirigida a quienes calificaron de “traidores” a los futbolistas. “De tratar de traidores a los jugadores de la Selección no se vuelve. No se vuelve de poner bajo sospecha a quienes defendieron esta camiseta. No se vuelve de acusarlos de haberse entregado”, escribió el dirigente.
Tapia también sostuvo que los integrantes del plantel no tienen nada que explicar sobre su actuación en aquella final. “Los valores no se negocian. Pasó un mes y todavía no escuchamos una disculpa. Porque ellos saben lo que hicieron aquel día. Saben cuánto dejaron en esa cancha”, señaló.
Finalmente, el presidente de la AFA cerró su mensaje con una defensa categórica de los jugadores y una nueva acusación contra quienes difundieron las versiones sobre el partido. “Cuando terminó la final, no le debían nada a nadie. Los que dejaron el alma no tienen nada que explicar. Los que mintieron, sí”, concluyó.