Cristina Kirchner reapareció este viernes a casi cumplirse nueve meses de la gestión de Javier Milei. Después de esgrimir fuertes críticas a la política económica y sus resultados, la ex presidenta y ex vicepresidenta dedicó algunos párrafos al peronismo.
En primer lugar, a modo de diagnóstico, sostuvo que "el peronismo se torció".
Para ella eso ocurrió "cuando olvidó que los muertos no pagan las deudas y convalido el préstamo multimillonario e irregular que el FMI, violando su propia normativa interna, había otorgado al gobierno de Mauricio Macri para que ganara las elecciones".
También "cuando por primera vez en un gobierno peronista los trabajadores registrados no llegaron a cubrir la canasta básica total (CBT)". Y cuando "mal administró las divisas obtenidas por superávit comerciales excepcionales y debilitó la fortaleza del Estado para administrar la economía bimonetaria de la Argentina".
En la última crítica, sostuvo que "a pesar de haber atravesado la pandemia con una correcta gestión (...) se anuló la palabra presidencial por la aparición de un documento fotográfico donde se comprobaba la violación de las normas de aislamiento por parte de quien las había firmado".
Pero inmediatamente sostuvo que el peronismo se desordenó cuando no advirtió la modificación de las relaciones laborales y la caída en la representación de los sindicatos; "cuando no avanzó sobre el viejo modelo de Estado omnipresente que derivó en ineficiencia e ineficacia" y no construyó "una nueva estatalidad más vinculada a la comunidad y su organización".
Ocurrió también cuando no se planteó una reforma de la educación pública ni se encaró un plan de seguridad integral, además de reiterar que "es justo que cada uno produzca por lo menos lo que consume".
Qué hacer para reorganizar al peronismo
El último párrafo es clave. Incorpora su respuesta a una pregunta que los votantes peronistas intentan responder desde que se perdió el balotaje.
Para Cristina Kirchner, el desafío implica la alineación de tres factores centrales.
"Hay que poder enderezar las experiencias y ordenar las nuevas demandas para poder alinear pensamiento, palabra y acción: una trilogía indispensable a la hora de formular propuesta y estrategia que permitan organizar una fuerza política que vuelva a representar mayoritariamente, para pasar de ser oposición a alternativa de gobierno", escribió.