La escalada del conflicto en Medio Oriente comenzó a reflejarse con fuerza en los mercados energéticos. Este lunes, el precio internacional del petróleo superó los u$s100 por barril por primera vez en más de tres años y medio, impulsado por la guerra que involucra a Estados Unidos, Israel e Irán, entre otros actores, y que amenaza la producción y el transporte de energía en una de las regiones clave para el abastecimiento global.
El barril de Brent crude oil, referencia del mercado europeo, se disparó 12,5% y alcanzó los u$s104,15. En el inicio de la jornada, incluso llegó a superar los u$s117 por barril, reflejando la fuerte volatilidad que domina a los mercados desde que se intensificaron las hostilidades.
La suba se da luego de una semana de fuertes incrementos. El crudo estadounidense West Texas Intermediate crude oil(WTI) acumuló un alza del 36%, mientras que el Brent avanzó un 28%, en un contexto en el que la guerra ya entró en su segunda semana y comenzó a involucrar zonas estratégicas para la producción y circulación de petróleo y gas.
Los analistas advierten que el conflicto amenaza con afectar rutas clave de transporte energético y centros de producción de hidrocarburos, lo que genera preocupación por posibles interrupciones en el suministro global. En particular, los mercados siguen de cerca la situación en el Golfo Pérsico, donde se concentra una porción significativa de la producción mundial de crudo.
El salto en los precios del petróleo también reaviva temores inflacionarios a nivel global, ya que el encarecimiento de la energía suele trasladarse a los costos de transporte, producción y alimentos.