Maricarmen Abascal, la mujer de 87 años que fue desalojada de su vivienda en Madrid semanas atrás, murió este miércoles. Estaba internada en un hospital de la capital española luego del desalojo que le causó una severa crisis. La información fue confirmada esta tarde por su equipo de abogados.
La mujer había sido desalojada el 23 de septiembre pasado de su casa en el barrio de Retiro. Allí vivió durante 70 años hasta que hace seis una empresa privada compró su departamento a un precio irrisorio porque ella aún continúaba habirtando el lugar. Sin embargo, con el pasar de los años la situación se tensó debido a que la empresa intentó desalojarla en varias oportunidades. Ella, sin embargo, nunca dejó de pagar el alquiler.
El caso de Maricarmen se convirtió en un emblema de la lucha por el derecho a la vivienda en España, donde el mercado inmobiliario ha potenciado su negocio en detrimento de los hogares, las familias y los habitantes. El desalojo de la mujer generó un acampe de varios días en Plaza del Sol, en reclamo por ese derecho. Disparó, incluso, una crisis política en el gobierno de Pedro Sánchez que intentó sacar dos decretos en línea con los reclamos, pero fueron rechazados por el Congreso.
Debido a eso, anunció el adelanto de las elecciones.
Huelga general
En ese marco, La crisis habitacional sumará una protesta de alcance nacional en España. CCOO y UGT acordaron realizar una huelga general de 24 horas el próximo 11 de noviembre, en conjunto con las organizaciones de inquilinos que vienen impulsando reclamos por el acceso a la vivienda.
El secretario general de UGT, Pepe Álvarez, confirmó la fecha elegida por las dos centrales sindicales. El entendimiento con el resto de las organizaciones que participan de la convocatoria será formalizado en una reunión prevista para este miércoles.
El reclamo apunta a las dificultades que enfrentan los trabajadores para afrontar el costo de los alquileres. Desde los sindicatos sostienen que los ingresos actuales no alcanzan para garantizar el acceso a una vivienda adecuada y plantean una mejora salarial como parte de la solución.
El contexto electoral
El paro se realizará apenas 18 días antes de las elecciones generales previstas para el 29 de noviembre y, de mantenerse el calendario establecido, quedará a dos días del inicio de la campaña electoral.
La fecha surgió de las conversaciones entre las centrales obreras y las organizaciones de inquilinos, que durante las últimas semanas realizaron movilizaciones para reclamar medidas frente al aumento del costo de la vivienda. La Confederación de Sindicatos de Inquilinas había planteado inicialmente el 11 de noviembre como una de las alternativas para realizar la protesta.
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, se refirió a la convocatoria y defendió el derecho a manifestarse: "Va a haber una huelga general sobre una cuestión que creo que afecta a muchos trabajadores y trabajadoras y a sus familias, como es el acceso a la vivienda. Y por tanto, desde el Gobierno lo único que podemos hacer es respetar ese derecho constitucional".
La medida también marcará un antecedente dentro del movimiento sindical español. Será la primera huelga general apoyada conjuntamente por CCOO y UGT en 14 años. La última había sido el 14 de noviembre de 2012, en plena crisis económica y contra las medidas de ajuste implementadas durante ese período.