Fabián Grillo, papá del fotógrafo herido en una marcha de jubilados, contó este domingo que "Pablo está muy bien". Luego de que su hijo fuera alcanzado por una cápsula de gas lacrimógeno durante una represión policial, Fabián reconoció que "es milagroso lo que está ocurriendo". "Los primeros días el pronóstico era muy malo. El jefe de terapia intensiva me comentó hace poco que el primer día pensó que él no iba a sobrevivir", aseguró mientras visitaba a su hijo, quien permanece internado, pero consciente.