Cerca de 1,2 millones de empleadas y empleados domésticos quedarán afuera del blanqueo laboral que el gobierno nacional puso en marcha la semana pasada con la reglamentación de la reforma laboral. Se trata, justamente, de una de las actividades con mayor porcentaje de informalidad en la Argentina.
Al respecto, Carlos Brassesco, apoderado de la Unión del Personal Auxiliar de Casas Particulares, criticó la decisión durante una entrevista en El Amor es Más Fuerte. "Sorpresivamente excluyeron a las trabajadoras de casas particulares de la reglamentación del capítulo laboral de la Ley Bases", dijo.
"No le encontramos explicación a esta decisión", afirmó.
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