Gremios docentes y no docentes de la Universidad de Buenos Aires (UBA) confirmaron un paro total en reclamo de mejoras salariales y mayor presupuesto. La medida fue impulsada por ADUBA y APUBA, que denunciaron un escenario de “asfixia presupuestaria” y exigieron la aplicación de la Ley de Financiamiento Universitario.
El conflicto se profundizó luego de que el Ministerio de Capital Humano solicitara a las universidades garantizar el dictado de clases. Desde el sector docente respondieron con dureza: “El gobierno lleva 189 días de incumplimiento de una ley votada en cinco oportunidades en el Congreso y ratificada dos veces en la justicia”, afirmó Laura Carboni, secretaria general de AGD UBA.
Según los gremios, el deterioro salarial es uno de los ejes centrales del reclamo. Señalan que el poder adquisitivo de los docentes cayó un 33,6% desde el inicio de la actual gestión y que, para recuperar lo perdido frente a la inflación, los ingresos deberían incrementarse un 50,6%. También remarcaron que un ayudante de primera con dedicación simple percibió en abril apenas $211.665 netos.
Renuncias y alerta en las facultades
Desde la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales advirtieron sobre el impacto del ajuste en la estructura académica. Según datos difundidos por la institución, 438 docentes e investigadores dejaron sus cargos entre diciembre de 2023 y abril de 2026. “438 docentes e investigadores renunciaron a sus cargos desde diciembre de 2023 hasta abril de 2026. Estamos perdiendo uno cada dos días”, sostuvo el decano Guillermo Durán.
Los sindicatos anticiparon que el plan de lucha continuará y convocaron a una nueva marcha federal universitaria para el 12 de mayo, con el objetivo de reclamar la plena implementación de la ley y una recomposición urgente de los salarios.
JC