En el marco de una semana marcada por la conmoción que generó a nivel nacional el crimen del colectivero Daniel Barrientos -en la madrugada del último lunes en La Matanza- y luego de la reunión que mantuvo en la noche de ayer el ministro de Seguridad de la provincia de Buenos Aires, Sergio Berni, con representantes de la UTA -tras el reclamo por la liberación de dos colectiveros detenidos por la agresión al funcionario-, este viernes se registró en La Matanza un operativo realizado por fuerzas especiales de la Policía Bonaerense.
Según se conoció en horas de la tarde, la Unidad Táctica de Operaciones Inmediatas (UTOI) de esa misma fuerza provincial, desplegó un accionar de control sobre la Ruta Nacional N°3 -a la altura del kilómetro 27-. Las fuerzas especiales, en ese punto, hicieron descender a los pasajeros -solo a los hombres- de los vehículos, para proceder a realizarles un cacheo, además de revisar las mochilas o bolsos particulares.
En las imágenes captadas por los canales de televisión, se pudo ver al detalle el accionar de Unidad Táctica de Operaciones Inmediatas (UTOI): tras detener el colectivo, el personal de las fuerzas especiales hace bajar a los pasajeros y los hacen apoyar las palmas de las manos contra el vehículo para realizarles el cacheo correspondiente. Luego, a cada uno de los hombres, los hacen abrir sus mochilas y bolsos para revisar el interior.
En un escenario político marcado por el crimen de Barrientos, el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, se reunirá este lunes con las cámaras que nuclean a las empresas de colectivos urbanos tras el asesinato del chofer de la línea 620 y en medio de la polémica por la instalación de cámaras de seguridad dentro de las unidades que ya deberían estar funcionando, pero que, según el gobierno bonaerense, apenas el 25% de las unidades cuentan con estos dispositivos funcionando correctamente.
El encuentro está pautado para las 15 de este lunes y también participarán el ministro de Seguridad, Sergio Berni, y de Transporte, Jorge D’Onforio. Se trata de los dos funcionarios provinciales increpados el lunes último cuando se hicieron presentes en la protesta que llevaban adelante compañeros del chofer asesinado.