El fiscal federal Gerardo Pollicita rechazó este martes el pedido de detención inmediata contra el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, al considerar que no existen elementos suficientes que justifiquen una medida de esa gravedad en esta etapa de la investigación.
La solicitud había sido presentada por la diputada nacional Marcela Pagano, del bloque Coherencia, quien reclamó el arresto del funcionario en el marco de la causa en curso. Sin embargo, el dictamen de la fiscalía sostuvo que no se verifican los “extremos necesarios” para avanzar con una detención, como el riesgo de fuga o la posibilidad de entorpecer la investigación.
En ese sentido, Pollicita remarcó que no se advierte un “riesgo real o grave” que amerite una decisión de esa magnitud. No obstante, dejó abierta la puerta a la eventual imposición de medidas menos restrictivas, como la prohibición de contacto con determinados testigos, en caso de que la evolución del expediente así lo requiera.
En paralelo, la Justicia dispuso la realización de un peritaje sobre el teléfono celular del contratista Matías Tabar, quien declaró este lunes en la causa. El objetivo es analizar los supuestos mensajes y comunicaciones que habría mantenido tanto con Adorni como con su esposa, Bettina Angeletti.
La medida busca corroborar la veracidad y el alcance de esos intercambios, que podrían resultar clave para el avance de la investigación. Mientras tanto, el expediente continúa en etapa de recolección de pruebas, sin definiciones judiciales de fondo sobre la situación procesal del jefe de Gabinete.
Este miércoles declara como testigo Leandro Miano, el hijo de una de las dos jubiladas que le financió la compra del departamento de la calle Miró, en Caballito.