viernes 19 de junio, 2026
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Interna libertaria

Ramiro Marra le pidió a Milei que tome una decisión sobre Adorni: "El proyecto está por encima de cualquiera"

El fundador de La Libertad Avanza publicó una carta abierta en medio de la crisis del jefe de Gabinete por su situación patrimonial.

Ramiro Marra publicó una carta abierta dirigida al presidente Javier Milei en la que cuestionó la decisión de sostener a Manuel Adorni en la Jefatura de Gabinete, en medio de las investigaciones y los cuestionamientos por su patrimonio.

im marra a milei

Sin mencionarlo de manera directa, el fundador de La Libertad Avanza le pidió al mandatario que tome "la decisión que corresponde” frente a una situación que, según afirmó, “viene desgastando al gobierno desde hace meses”.

A través de un mensaje difundido en sus redes sociales, Marra sostuvo que el proyecto político libertario debe estar por encima de cualquier vínculo personal. “Este proyecto no es suyo. No le pertenece a una persona, ni a una familia, ni a un círculo de confianza”, escribió. Y agregó: “El día que una relación personal pesa más que la coherencia del proyecto, el proyecto empieza a morir por dentro, aunque la economía siga funcionando”.

El reclamo de Marra

El exlegislador porteño aclaró que escribió la carta “no como un dirigente político, sino como lo que soy hoy: un ciudadano del sector privado”, y aseguró que los argentinos no respaldaron únicamente un programa económico, sino también una forma distinta de ejercer el poder.

“Los argentinos no votaron solo un plan económico. Votaron la promesa de terminar con los privilegios, con los acomodos y con la idea de que hay funcionarios que están por encima del resto”, expresó. En ese sentido, advirtió que ese “contrato” con la sociedad “hoy se está poniendo en duda”.

im marra y milei

Marra también recordó su salida de La Libertad Avanza para reforzar su planteo. “Entendí que el proyecto era más grande que yo, y que mi orgullo personal no podía estar por encima de lo que millones de personas estaban esperando”, señaló.

Finalmente, reclamó que se aplique el mismo criterio para todos los integrantes del espacio. “Si esa misma vara se aplicó conmigo —un fundador, apartado injustamente—, lo único que pido hoy es que se aplique con la misma firmeza con cualquier funcionario. Sin distinciones, sin blindajes y sin excepciones por cercanía”, concluyó.

La carta de Ramiro Marra

Señor Presidente:

Le escribo no como un dirigente político, sino como lo que soy hoy: un ciudadano del sector privado. Uno más de los millones de argentinos que producen, que generan trabajo, que arriesgan su capital todos los días y que en su momento decidieron acompañar un cambio que parecía imposible.

Le escribo justamente porque creo en el modelo económico y las reformas que su gobierno está llevando adelante. Y porque creo en él, no puedo quedarme callado ante lo que está pasando. Confío en el cambio cultural que decidimos encarar los argentinos.

Hay una situación que usted conoce mejor que nadie y que no necesito nombrar. Una situación que viene desgastando al gobierno desde hace meses: ocupa la agenda, tapa los logros y erosiona lo más valioso que tiene este proyecto, que es la palabra. Los argentinos no votaron solamente números. Votaron la promesa de terminar con los privilegios, con los acomodos y con la idea de que hay funcionarios que están por encima del resto. Ese fue el contrato. Y ese contrato hoy se está poniendo en duda.

Acá está el punto que quiero dejarle, con todo el respeto: este proyecto no es suyo. No le pertenece a una persona, ni a una familia, ni a un círculo de confianza. Este proyecto es de la enorme mayoría de los argentinos que decidimos, democráticamente y en las urnas, dejar atrás décadas de malos hábitos. Usted es el representante de ese cambio y el principal responsable de cuidarlo. Pero no es su dueño. Y cuidarlo, muchas veces, significa tomar decisiones que duelen.

Porque las ideas y los proyectos valen más que cualquier relación personal o familiar que un presidente pueda tener. Más que cualquier afecto, cualquier lealtad y cualquier confianza individual, como la que en algún momento tuve en usted. El día que una relación personal pesa más que la coherencia del proyecto, el proyecto empieza a morir por dentro, aunque la economía siga funcionando.

Se lo digo con autoridad moral, porque a mí me tocó vivirlo del otro lado. Fui de los que fundó este espacio. Lo construí desde el principio, cuando casi nadie creía. Y un día me sacaron, de manera unilateral, sin preaviso, a través de un tuit, con excusas ridículas. Me dolió, claro que me dolió. Pero supe callar. No salí a romper nada, no le hice daño al proyecto y no me convertí en bandera de la oposición. Entendí que el proyecto era más grande que yo, y que mi orgullo personal no podía estar por encima de lo que millones de personas estaban esperando.

Si esa misma vara se aplicó conmigo —un fundador, apartado injustamente—, lo único que pido hoy es que se aplique con la misma firmeza con cualquier funcionario. Sin distinciones, sin blindajes y sin excepciones por cercanía. La coherencia no se reclama solo cuando es cómoda.

No le pido que me dé la razón. Le pido que tome la decisión que corresponde. La que cuida el modelo, la que protege la palabra empeñada y la que le devuelve al gobierno la fuerza moral que le dieron los argentinos.

Este cambio es más grande que cualquiera de nosotros. Más grande que yo, que ya lo viví en carne propia. Y más grande, también, que usted, Señor Presidente. Cuidarlo es su responsabilidad. Y todavía está a tiempo.

Con respeto, y con la sinceridad de quien quiere que esto salga bien,

Ramiro Marra.

JC

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