Junto a Axel Kicillof y Gildo Insfrán, Ricardo Quintela es uno de los tres gobernadores que mantienen un perfil más opositor al Gobierno nacional. Ahora, en medio de una complicada situación financiera que lo obligó a emitir una cuasimoneda y provocó el default de un bono en dólares de su provincia, el riojano tuvo palabras desafiantes hacia Javier Milei, ratificó que no firmará el Pacto de Mayo y hasta le pidió a la CGT que convoque a un paro “de 24, 48 o 72 horas”.
“Es una convocatoria a la firma de una imposición del presidente. No estamos de acuerdo. Sería humillante para mí ir ahí. Tiene una actitud provocativa, altanera, te insulta, te agravia públicamente, te descalifica a vos, a tu familia, a tu gente. Uno representa a los ciudadanos. Quedaría muy mal que nuestro gobernador se rodeara de este hombre”, sostuvo sobre el pacto que el Gobierno busca firmar el próximo 25 de mayo en la provincia de Córdoba.
Enseguida, pronunció una frase desafiante para el mandatario: “La investidura me merece el mayor de los respetos, pero él no me merece para nada ningún tipo de respeto, máxime cuando se hace el cocorito e insulta. Me gustaría que alguna vez mano a mano insulte. No puede insultar porque sabe que puede haber reacciones que sabe que esa no va a poder mantener esa impunidad que te da el poder y los medios de decir cualquier barbaridad de cualquiera”.
Tras advertir en varias oportunidades sobre el “creciente malestar social” que, según el gobernador, existe en la sociedad argentina producto del plan económico, Quintela afirmó que “al peronismo hay que renovarlo” porque “tal vez lo que se hacía una década atrás ahora no sirve”.
Enseguida, aprovechó para admitir que “falta un poco de coordinación y acompañamiento, falta diálogo entre la oposición y los sectores gremiales para generar una acción en conjunto” para enfrentar las medidas del Gobierno nacional, y reclamó que la CGT convoque a un nuevo paro nacional, luego del de 12 horas que realizó el 24 de enero.
“Creo que está faltando alguien que convoque a una gran marcha nacional para plantearle al Presidente la modificación de la política argentina. Lo más rápidamente posible. El presidente creo que va perdiendo credibilidad en la gente. Creo que no hay sector que lo haya tocado, que o se sienta perjudicado. Únicamente el sector financiero. El ciudadano de bien necesita una conducción. Pediría que nos juntáramos todos para que la CGT pueda convocar a un paro por 24 horas, 48 o 72 horas. Y una movilización importante”, aseveró.