Un año después de la decisión del Gobierno de paralizar la obra pública, empiezan a escucharse quejas. Las más repetidas, sobre el estado de las rutas: no sólo se suspendió el financiamiento para nuevas trazas, tampoco se han destinado recursos para el mantenimiento de las ya existentes. "Estamos llegando a un punto casi de colapso, porque no sólo se pararon las obras que estaban proyectadas o incluso las que estaban en ejecución, también se tomó la decisión de no mantener la infraestructura vigente", indicó Fabián Catanzaro, secretario general del Sindicato de Vialidad Nacional. "Un 60% de las rutas está en un estado regular o malo", agregó en Mañana Sylvestre por Radio 10.