Francia recurrió este lunes a toques de queda parciales en varias ciudades para contener una ola de violencia que dejó casi 2.400 detenidos.
El primer ministro Sébastien Lecornu instruyó a los prefectos departamentales a restringir la circulación nocturna luego de dos jornadas consecutivas de violencia.
Francia recurrió este lunes a toques de queda parciales en varias ciudades para contener una ola de violencia que dejó casi 2.400 detenidos.
El primer ministro, Sébastien Lecornu, ordenó a los prefectos aplicar las restricciones nocturnas tras una reunión de crisis en el Ministerio del Interior, aunque no precisó las localidades alcanzadas por la medida. La decisión se conoció después de que presidiera una célula interministerial de crisis.
Por su parte, el presidente Emmanuel Macron reconoció grietas en la respuesta policial durante los episodios del fin de semana e instó a diseñar "nuevos modos operativos" orientados a "poner fin a los fenómenos de barricadas y saqueos".