Al menos 30 personas murieron este miércoles tras la colisión entre un tren AVE de Renfe y un convoy de la compañía Iryo en la provincia española de Toledo, según el último balance difundido por fuentes de Protección Civil de Castilla-La Mancha. Además, hay decenas de heridos y los equipos de emergencia continúan trabajando en el lugar del accidente.
El accidente ocurrió alrededor de las 8.54 de la mañana, hora local, en el kilómetro 118 de la línea de alta velocidad Madrid-Andalucía, entre las localidades de Los Yébenes y Urda. Según las primeras informaciones, el AVE habría alcanzado por detrás al tren de Iryo, que se encontraba detenido en la vía. Como consecuencia del impacto, dos vagones descarrilaron y cayeron por un terraplén.
El AVE de Renfe había partido desde Madrid con destino a Sevilla, mientras que el otro convoy pertenecía a Iryo. Las circunstancias que provocaron la colisión todavía son investigadas. Algunas fuentes citadas por medios españoles señalaron que el tren de Iryo se encontraba detenido por motivos que aún no fueron determinados.
Tras el choque, Adif suspendió la circulación de trenes de alta velocidad entre Madrid, Ciudad Real y Andalucía. Los servicios de emergencia desplegaron bomberos, ambulancias, helicópteros sanitarios y unidades de cuidados intensivos móviles para asistir a los pasajeros. El Ayuntamiento de Urda también prepara un pabellón municipal para recibir a los afectados.