Luego de otra sesión maratónica en el Congreso, el Senado aprobó este viernes la reforma laboral impulsada por el oficialismo. El proyecto obtuvo 42 votos a favor, 28 en contra y dos abstenciones, y se convirtió en ley tras un debate extenso y cargado de tensiones políticas.
La iniciativa fue tratada en una jornada que se extendió durante varias horas en el recinto de la Senado de la Nación Argentina, donde oficialismo y oposición expusieron posturas enfrentadas sobre el impacto que la norma tendrá en el mercado de trabajo.
Desde el Gobierno defendieron la reforma como una herramienta para promover el empleo formal y modernizar el sistema laboral. En cambio, sectores opositores y representantes sindicales advirtieron que la nueva legislación implicará una pérdida de derechos para los trabajadores y anticiparon que evaluarán distintas acciones frente a su implementación.
La votación se produjo después de un intenso debate parlamentario y de negociaciones de último momento para asegurar los votos necesarios. Con la sanción definitiva en la Cámara alta, el Ejecutivo quedó habilitado para avanzar con la reglamentación de la ley en las próximas semanas.
La aprobación significa un triunfo para el gobierno libertario, en el cierre del periodo de sesiones extraordinarias.