Los gremios de docentes y no docentes universitarios realizan este miércoles un nuevo paro nacional en reclamo de una serie de medidas que, según denuncian, el Gobierno mantiene sin cumplir. La protesta vuelve a poner en el centro de la escena el conflicto entre las universidades nacionales y la administración de Javier Milei, que lleva casi un año y tuvo distintos capítulos desde la sanción de la ley de financiamiento universitario.
La medida de fuerza fue convocada para este 12 de agosto y tiene como principales reclamos la aplicación de la ley de financiamiento universitario, el cumplimiento de un fallo de la Corte Suprema que obliga al Estado a actualizar los haberes de los docentes y un incremento de las partidas destinadas a los hospitales universitarios.
El conflicto se inició con mayor intensidad a partir de la sanción de la normativa aprobada por el Congreso, que estableció mecanismos de actualización por inflación para los gastos de funcionamiento de las universidades, hospitales universitarios y partidas destinadas a investigación. La ley también contempló la convocatoria a paritarias para recomponer los salarios de docentes y no docentes y dispuso un aumento de las becas estudiantiles.
Sin embargo, desde los sindicatos sostienen que el Gobierno no implementó los distintos puntos establecidos por la norma y cuestionan la falta de recomposición salarial frente al avance de la inflación.
Uno de los ejes de la protesta es, además, el cumplimiento de una decisión de la Corte Suprema vinculada con la actualización de los haberes de los profesores universitarios. Los gremios denuncian que el Poder Ejecutivo no está aplicando la cautelar en los términos establecidos por el máximo tribunal y reclaman que se concrete la recomposición salarial correspondiente.
A esto se suma el reclamo por mayores partidas presupuestarias para los hospitales universitarios, que atraviesan una situación que los sindicatos y las autoridades académicas vienen señalando como crítica por el incremento de los costos de funcionamiento.
La huelga es impulsada principalmente por la Asociación Gremial Docente de la UBA (AGD UBA), la Federación de Docentes de las Universidades (FEDUN), la Federación Argentina de Gremios de Docentes Universitarios (FAGDUT) y la Federación de Asociaciones de Trabajadores de las Universidades Nacionales (FATUN), además de otras organizaciones sindicales del sector.