El conflicto en las universidades nacionales volvió a escalar con un paro que se replica en distintos puntos del país y que afecta el inicio de clases en varias instituciones.
La medida se replica en distintas universidades con duraciones dispares. Reclaman mejoras salariales y advierten por el desfinanciamiento del sistema.
El conflicto en las universidades nacionales volvió a escalar con un paro que se replica en distintos puntos del país y que afecta el inicio de clases en varias instituciones.
La medida, impulsada por gremios docentes y no docentes, presenta diferentes modalidades: en algunos casos se limita a 24 horas, mientras que en otros se extiende durante toda la semana.
El reclamo central apunta a la pérdida del poder adquisitivo de los salarios y a la falta de avances en el financiamiento del sistema universitario. “Nos deben el 50% de nuestros salarios”, señalaron desde la Federación Nacional de Docentes Universitarios.
En Rosario, la Asociación Gremial de Docentes e Investigadores (COAD) junto al personal no docente resolvió llevar adelante una semana completa de paro, desde el 16 al 21 de marzo. “Estamos atravesando una situación de desfinanciamiento, ahogo y rebajas salariales como nunca lo vimos en el sistema universitario”, afirmó Federico Gayoso miembro del (COAD).
Un esquema similar se replica en la Universidad Nacional de Cuyo, donde los docentes iniciaron una primera etapa de medidas entre el 16 y el 21 de marzo, con continuidad prevista del 23 al 30. “Hay una ley aprobada, vetada y todavía sin aplicación efectiva”, sostuvo Yamile Nazrala.
En otras universidades, la protesta se desarrolló con paros de 24 horas. En el Nordeste, el personal no docente reportó un alto nivel de adhesión durante la jornada inicial y anticipó la continuidad del reclamo . “Mañana volvemos a trabajar, pero sin dejar de lado nuestros reclamos”, indicaron.
El trasfondo del conflicto combina reclamos salariales con cuestionamientos al presupuesto destinado al sistema universitario. Desde los sindicatos sostienen que la recomposición debería superar el 50%, mientras que el Gobierno plantea incrementos más acotados en el marco de su política de ajuste.
En este escenario, las organizaciones gremiales no descartan profundizar las medidas en las próximas semanas. Incluso, ya se analiza la posibilidad de nuevas protestas y una eventual movilización en defensa de la universidad pública.
JC