Los ómnibus de Montevideo tendrán importantes cambios durante este año, asociados al uso de la tecnología: entre ellos, destacan el pago digital de boletos y la posibilidad de contar la cantidad de pasajeros a través de sensores, dentro de un plan de modernización del sistema de transporte público en la capital de Uruguay.
Tanto la Intendencia de Montevideo (IM) como las empresas y trabajadores de ómnibus coinciden en que el sistema actual de máquinas expendedoras de boletos ha quedado obsoleto, y que una ciudad que busca abrir su camino hacia el futuro y el desarrollo debe adecuar su sistema de transporte público a estas nuevas exigencias.
Por ello, autoridades gubernamentales y empresariales se están reuniendo con la intención de avanzar en iniciativas tales como contar cuántas personas viajan en un ómnibus, pagar el boleto con una aplicación móvil o una tarjeta, y sumar cámaras en las unidades, según informó El Observador.
Los cambios para los ómnibus
El primer paso será la instalación de nuevas máquinas expendedoras de boletos con cambios en el software y más funcionalidades para todas las empresas que circulan en Montevideo; y ya hay una resolución que aprueba el reglamento del Fondo que financiará los cambios, en la cual se señala que el objetivo es “incorporar ómnibus 100% eléctricos” e “incorporar infraestructuras o sistemas tecnológicos que permitan mejorar la calidad y eficiencia en la prestación de los servicios de transporte”.
Entre las nuevas funcionalidades de las máquinas expendedoras está la posibilidad de pagar el boleto con la tarjeta STM, pero también con otras opciones de pago como apps y tarjetas de crédito y débito, que se encuentran en estudio.
Asimismo, se colocarán sensores en las unidades para conocer la cantidad de personas que suben y bajan del ómnibus; y obtener así información de las horas pico que permitan tomar decisiones respecto de frecuencias, por ejemplo, pero también para el uso diario del transporte público por parte de los pasajeros.
También se incorporarán cámaras de video en las unidades de todas las empresas, con imagen hacia la calle y hacia el interior de las unidades.
Todos estos cambios se darán en forma paralela a la renovación de la flota, siguiendo el objetivo de migrar el transporte público hacia el sistema eléctrico —que ya cuenta con 30 unidades circulando.
El financiamiento detrás de los cambios
El dinero para renovar la flota del transporte provendrá del “Fondo de Financiamiento para la renovación tecnológica del Transporte Colectivo Urbano de Montevideo”.
El fondo funciona como un fideicomiso en el que los inversores depositan su dinero. Las empresas aportarán el 1,7% de su venta de boletos mensual y, en caso de que no lo hagan, la IM asegurará el pago pero descontará el monto del subsidio que le paga a la empresa.
A su vez, la Intendencia administrará el fondo y controlará que las empresas lo inviertan para la renovación de la tecnología de las unidades.