La planta desalinizadora que compró en mayo la Universidad Tecnológica del Uruguay (UTEC) para colaborar contra los efectos de la crisis del agua volvió a demorar su llegada y ahora se espera que el arribo se produzca a fin de mes.
La planta desalinizadora que compró en mayo la Universidad Tecnológica del Uruguay (UTEC) para colaborar contra los efectos de la crisis del agua volvió a demorar su llegada y ahora se espera que el arribo se produzca a fin de mes.
La máquina fue anunciada el 16 de mayo por el secretario de Presidencia, Álvaro Delgado, e iba a llegar una semana más tarde. Sin embargo, su arribo se dilató al no entrar en el avión Hércules por una cuestión de centímetros y se informó que iba a ser trasladada en barco.
Tras haber zarpado desde Houston, se esperaba que la planta esté en el país para mediados de julio, pero, según informó 970 Universal, dificultades en los puertos llevaron a una nueva demora. Por eso, la nueva fecha estimada de arribo es entre el 28 y el 30 de este mes.
Entre las características de la planta se puede mencionar que tiene una capacidad de 150.000 litros, lo que abastecería a 150.000 personas, prevista para un contexto donde la salinidad del agua era elevada, no una realidad como la actual, con valores de cloruros y sodios dentro de lo previsto.
Estaba pensada para dar agua a hospitales y sanatorios, con camiones que trasladen el agua a diferentes puntos del país que lo necesitaran, principalmente en zonas donde haya una logística fácil “en cuanto a la carga de camiones cisterna para que pudieran abastecer alguna zona estratégica".
Su llegada se dará en momentos donde la calidad del agua de OSE mejoró sensiblemente, a tal punto que hoy el informe de Presidencia sobre la cantidad de cloruros y sodios en el agua dio valores por debajo de 100 mg/l, muy por debajo de los máximos permitidos por el Ministerio de Salud Pública (MSP), que son de 720 mg/l para cloruro y 440 mg/l para sodio.