En caso de que la crisis del agua siga siendo una realidad acuciante, la Administración Nacional de las Obras Sanitarias del Estado (OSE) comunicó que compraría un software que ayude a organizar el abastecimiento o subsidio de agua potable para la población de Montevideo y el área metropolitana, ya que la falta de lluvias provocarían que se distribuya agua totalmente salada, sacada del Río de la Plata.
Montevideo y el área metropolitana siguen con problemas de abastecimiento a pesar de las recientes lluvias. La represa de Paso Severino continúa con bajos niveles y, en el caso de que la cantidad de lluvias no mejore para finales de junio o principios de julio, OSE tendrá que abastecer de agua totalmente salada – proveniente del Río de la Plata – a la ciudadanía.
En caso de que esto pase, también tienen prevista la compra de un software por 40 millones de pesos (más IVA) a la empresa tecnológica Sonda. Este tendrá que el objetivo de organizar el abastecimiento de agua potable embotellada o subsidiada a través de una aplicación disponible para los montevideanos y población del área metropolitana.
La aplicación se instalaría en los celulares de los ciudadanos y contará con un monto determinado a modo de crédito para gastar en agua embotellada. El crédito servirá en los comercios que vendan agua y permitirá comprarla sin costo alguno o con un precio subsidiado. El monto del crédito o el porcentaje de subsidio dependerá de la decisión del gobierno, en caso de que la aplicación se comience a usar.
Las lluvias no alcanzan y el agua sigue salada
En el informe semanal, el Instituto Uruguayo de Meteorología (Inumet), en los primeros días de este mes "prácticamente no se han registrado precipitaciones en las cuencas" de los ríos Santa Lucía y de la Plata —las más afectadas por el prolongado déficit hídrico—, y las lluvias que se esperan en las próximas horas no alcanzarán para recuperar los embalses en niveles mínimos históricos.
En este contexto crítico, el MSP habilitó a que OSE continúe distribuyendo agua con mayores niveles de salinidad —máximos de 440 miligramos de sodio y de 720 miligramos de cloruros por litro de agua, según la ordenanza del 4 de mayo—, para así poder seguir abasteciendo con las pocas reservas que quedan —al punto de que Paso Severino está solo al 7% de su capacidad, y el suministro en Montevideo tiene los días contados.