El Banco Central del Uruguay (BCU), a través de la Superintendencia de Servicios Financieros (SSF), avanza en un proyecto de renovación del sistema financiero uruguayo con especial énfasis en actividades vinculadas a los bancos.
El Banco Central del Uruguay (BCU), a través de la Superintendencia de Servicios Financieros (SSF), avanza en un proyecto de renovación del sistema financiero uruguayo con especial énfasis en actividades vinculadas a los bancos.
El plan, que busca renovar antes de diciembre todos los sectores alcanzados por la regulación del BCU, tiene el objetivo de aportar predictibilidad a la industria e involucrar a otros actores en el diseño de los cambios, ya que para implementar varios de ellos se harán consultas.
La autoridad monetaria avanza cinco cambios en el funcionamiento de bancos e instituciones financieras no bancarias. Tres de ellos tienen un efecto inmediato en la experiencia de los usuarios del sistema bancario.
Las otras dos modificaciones que impulsará el Banco Central en la operatoria del sistema bancario están relacionadas al marco contable y a los provisionamientos por riesgo.
Para el primero, el BCU revisará e la normativa en materia de reestructuración de operaciones de crédito. Se buscará contemplar “situaciones que ameritarían la exposición de la reestructuración como vigente y un período de cura para las reestructuraciones que no se expongan como vigentes”. En el segundo trimestre habrá una consulta pública y entre abril, mayo y junio se emitirá la normativa.
En tanto, la entidad analizará las disposiciones del Anexo 1 de la Hoja de Ruta Norma de Deterioro NIIF 9 y de los porcentajes de provisionamiento por categoría de riesgo dispuestos en el Anexo 2 del Marco Contable. En este punto, también se buscará alinear la normativa a los estándares internacionales, algo que se espera concretar en la segunda mitad del año.