domingo 29 de marzo, 2026
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Sequía, refinería y UPM II

La economía crecerá menos del 1%, según el BCU

El Banco Central del Uruguay publicó su Informe de Política Monetaria del tercer trimestre y recortó una vez más las proyecciones de crecimiento del PBI.

El Banco Central del Uruguay (BCU) publicó su Informe de Política Monetaria (IPoM) correspondiente al tercer trimestre del año, y señaló que el crecimiento de la economía será menor que al previsto algunos meses atrás, debido al impacto de la sequía sobre la producción que también se observó entre abril y junio.

Si bien los pronósticos ya no eran alentadores para el crecimiento económico durante este año, advirtiendo los fuertes efectos negativos que tuvo la peor sequía del último siglo sobre el motor productivo del país, las estimaciones del BCU son todavía más negativas de lo esperado.

En ese sentido, al enviar la Rendición de Cuentas al Parlamento, a fines de junio, el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) ya había realizado un recorte del crecimiento proyectado respecto de febrero, del 2% al 1,3% del Producto Bruto Interno (PBI). Ahora, y a partir de un extenso análisis de datos ya conocidos y otros que comienzan a delinearse como tendencias, la autoridad monetaria estima que el crecimiento durante este 2023 será menor al 1%.

Además del impacto de la sequía, los efectos negativos que se ven expresados en este recorte de las proyecciones de crecimiento consideran también al cierre de la refinería de La Teja, de la Administración Nacional de Combustible Alcohol y Portland (Ancap) —que está sin funcionar desde setiembre—; el deterioro de la balanza turística, acompañado por el éxodo de uruguayos que cruza hacia Argentina a raíz de la diferencia cambiaria; y la finalización de las obras de UPM II. El crecimiento, por mínimo que sea, estaría impulsado por el consumo privado, al influjo de la recuperación salarial.

Sobre este escenario que proyecta el BCU, se suma el hecho de que el PBI cayó un 2,5% interanual en el segundo trimestre, y se contrajo en un 1,4% en la comparación desestacionalizada —en relación al primer trimestre del año.

Más allá de un pronóstico más duro del esperado, Banco Central sostuvo en el IPoM que el PBI “luego se expande en torno a 4% promedio anual en el resto del horizonte de política monetaria (es decir en los próximos 24 meses)”. Para 2024 “el consumo y la inversión privados se mantendrían como los principales motores de crecimiento, junto a la recuperación de las exportaciones netas, que revierte el shock de la sequía, y la neutralidad del gasto público”, añadió.

¿Qué pasará con la inflación?

En cuanto a la inflación, el informe del BCU expresó que “corrige a la baja en el punto de partida y ajusta al alza desde 2024 ante fuertes presiones de la inflación internacional. No obstante, la inflación permanece dentro del rango-meta dentro de todo el horizonte de política monetaria, en un escenario donde la política monetaria se mantiene en fase contractiva y las expectativas reaccionan favorablemente, aunque más lentamente que en el escenario presentado en el informe anterior”.

Esto implica que hasta setiembre de 2025, la inflación se mantendrá entre 3% y 6% —es decir, dentro del rango meta— durante todos los meses.

De todas maneras, el BCU ajustó al alza su estimación de suba de precios al final del horizonte de política monetaria, y prevé que la inflación en 12 meses cerrados a setiembre de 2025 se ubicará en 5,7%, cuando en el IPoM anterior proyectó que estaría en 5,3%.

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