La interna del Frente Amplio (FA) comienza a calentarse de cara a las elecciones de junio que decidirán, al interior de la coalición de izquierda, quién será el —o la— representante de la oposición que disputará la presidencia de Uruguay para el período 2025-2030. Para el senador y precandidato Mario Bergara, la actitud de sus correligionarios para con algunas propuestas marca diferencias entre los cuatro competidores por encabezar las listas en octubre.
La seguridad —o inseguridad— no es un tema que está presente únicamente a nivel de accionar del gobierno —y, por lo tanto, de críticas o cuestionamientos por parte de la oposición—: de a poco, se empieza a ver cómo se instala como un tema de campaña también al interior de los partidos.
En ese sentido, y luego de que la propuesta de la Convocatoria Seregnista Progresista de dialogar con el resto de los partidos políticos para trabajar en soluciones en materia de seguridad fuera rechazada por el FA; Bergara cuestionó a sus compañeros de coalición por la actitud adoptada a través de un largo texto que compartió en sus redes.
“La penetración del narco y la inseguridad en los barrios es un flagelo que destruye tejido social y cultural y afecta significativamente la convivencia”, comenzó el precandidato, a modo de explicación detrás de la propuesta que acercó su espacio político a la coalición de izquierda, y para luego hacer hincapié en que “el FA como colectivo no hizo suya nuestra propuesta”.
“Se entendió que no es el momento porque es difícil buscar acuerdos en el contexto de una campaña electoral. Lo entendemos, pero estamos lejos de compartirlo. Es en estos mismos momentos en que está a prueba la madurez de nuestro sistema político", apuntó Bergara, al respecto.
Si bien aclaró que “en la campaña se va a tratar el tema de la inseguridad y el narco”, no es lo mismo “hacerlo en clave de botín electoral que en el marco de la búsqueda de una política de Estado”. “No me resigno a que le digamos a la sociedad uruguaya que debe esperar y sufrir este flagelo durante un año y medio sin que hagamos el esfuerzo de dialogar”, añadió el senador.
Las críticas de Bergara
Lo cierto es que el intercambio de Bergara se da en un momento donde, al interior del FA, hay otras discusiones más amplias y con claro tono de campaña. Entre ellas, y de manera no casual, está la intención por parte del Movimiento de Participación Popular (MPP) de que el senador baje su precandidatura; e incluso en la interna del seregnismo hay sectores que presionan para que éste dé un paso al costado para mantener, a cambio, cierta incidencia en el eventual gobierno frenteamplista.
En este contexto, los comentarios de Bergara pueden leerse también como una crítica más amplia a la presencia de ciertos favoritismos o, al menos, imparcialidades por parte de la coalición de izquierda, atravesada por varias cuestiones que ponen a prueba su “corrección política” para lograr absorber votos —o no perderlos.
“Se cuestionó que los precandidatos lancemos propuestas sin ‘consultar’ previamente y se insistió en que hay que priorizar el programa”, consideró Bergara, en ese sentido, en el texto compartido. Además de hacer hincapié en que las bases programáticas exigen la presentación de propuestas “complementarias y concretas”, el precandidato recordó que tanto Yamandú Orsi como Carolina Cosse y Andrés Lima —los otros tres competidores en la interna del FA— “han lanzado propuestas propias y no vimos que se planteara este cuestionamiento". “¿Depende entonces de quién lo plantea?”, cuestionó.