domingo 29 de marzo, 2026
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Lado B de esta energía

¿Qué desafíos enfrenta el desarrollo del hidrógeno verde en Uruguay?

La industria es una oportunidad millonaria para el país, pero primero deben sortearse varios obstáculos, analizó el exdirector de Energía Ramón Méndez Galain.

Por  Sofía Troiano

El hidrógeno verde significa grandes oportunidades para el Uruguay en el futuro teniendo en cuenta la diminución de las fuentes de energía no renovables a lo largo del mundo. Sin embargo, también tiene varios desafíos por delante como la necesidad de un consenso social y político para que el proyecto prospere, ser el ejemplo para otros países que se encuentren en el mismo camino y el cuidado del consumo del agua, uno de los temas más candentes en la actualidad.

Según la hoja de ruta del hidrógeno verde, realizada entre el Ministerio de Ambiente y Ministerio de Industria, Energía y Minería (MIEM), para 2040 esta industria generaría una facturación de 2.100 millones de dólares. Para lograr ese objetivo, se necesita una inversión de 6.000 millones de dólares en el país donde varias empresas nórdicas, alemanas y españolas ya expresaron sus intenciones.

Un proceso bien hecho y sin extractivismo

Sin embargo, junto con el avance, vienen los desafíos que tendrá que afrontar Uruguay en esta nueva industria prometedora. Por ello, Ámbito.com dialogó con el doctor Ramón Méndez Galain, exdirector Nacional de Energía y encargado de la descarbonización de la matriz energética en Uruguay.

Según Galain, el desafío más importante que tiene el Uruguay respecto al hidrógeno verde tiene que ver con hacerlo bien y lo más rápido posible, como todo desarrollo tecnológico, industrial y productivo. “El hidrogeno verde es algo innovador donde no tenemos muchos parámetros para copiar o aprender ya que está en desarrollo. Y al mismo tiempo, si queremos llegar y poder competir, tenemos que ir rápido. Por lo tanto, no podemos esperar a que se desarrollen experiencias en otros lugares”, explicó.

En ese sentido, remarcó que no le preocupa que se empiece desde cero ya que es algo que Uruguay ha hecho en el pasado con la descarbonización de la matriz energética sin tener ningún modelo a seguir. “Cuando se hizo la transición energética, no había ningún país que tuviera casi 100% de energía renovables o que tuviera, al mismo tiempo, 40% de energía eólica, como tenemos hoy en día”, detalló Galain. “Tener que innovar y tener que hacer algo que no existe en el mundo a mí no me preocupa, porque ya lo hicimos”, agregó.

Otro de los retos que tendrá que afrontar el país, según el Galain, tiene que ver con que Uruguay sepa aprovechar la oportunidades económicas al ponerle un valor agregado y que la industria no se transforme en un negocios extractivista de las grandes potencias mundiales. “Que no se transforme simplemente en una oportunidad donde algunos inversores de países extranjeros se lleven el viento y el sol embotellado en forma de hidrogeno sin dejar ningún valor agregado”, expresó.

A esto, le agregó la importancia de que el propio país pueda aprovechar no solamente las oportunidades económicas sino también de conocimiento. “Que no sea simplemente un extractivismo más sin un agregado de valor y conocimiento, sino que se aproveche para agregar valor en el propio Uruguay y que ayude a transformar y diversificar la economía, creo que ese es el desafío más importante”, remarcó Galain.

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Uruguay busca para el 2050 consolidarse como exportador de hidrógeno verde.

Uruguay busca para el 2050 consolidarse como exportador de hidrógeno verde.

El papel del Estado y la importancia de un consenso

Según Galain, la hoja de ruta del gobierno tiene una dificultad y está relacionado a la importancia de que, más allá de las intenciones gubernamentales, haya un consenso social y político. “Hay que generar un nivel de construcción colectiva y que trascienda a las autoridades de turno. Eso es fundamental en un proyecto que pretende ser de largo plazo y que va a requerir acciones de varios gobiernos a lo largo del tiempo”, explicó.

Por otro lado, Galain rescató la importancia de la gobernanza, de cómo es liderazgo, de cómo es la participación de los actores y que hay que hacer para que las cosas efectivamente sucedan. “Eso es lo que más me preocupa porque es lo que no se está viendo, hay una hoja de ruta muy técnica, muy tentativa, pero confió en que se va a poder generar”, manifestó.

El agua, un tema candente

La falta de agua potable es uno de los tópicos que tiene más preocupado al gobierno y a la población en general. Provocada por una sequía atroz, la falta de agua potable pone en cuestionamiento cuánto se necesita de esta fuente para la producción de hidrogeno verde y cuánto contaminaría.

Con esto, Galain remarcó la importancia de tener dentro de la planificación al cambio climático y la variabilidad climática que se tiene en el Rio de La Plata, en particular en buena parte del territorio uruguayo, y eso tiene que formar intrínsecamente parte de las políticas públicas. Sin embargo, el doctor asegura que el agua para el hidrogeno juega un partido diferente.

En primer lugar, aclaró que no se utiliza agua potable y, por lo tanto, no compite con el agua para consumo humano. Y, en segundo lugar, desde el punto de vista de la cantidad, es muy menor que si se lo compara con otras actividades productivas que ya tiene el país.

Por ejemplo, una cosecha de arroz consume 20 veces más de agua de lo que se consumiría en toda la industria de hidrogeno verde si se cumplen los parámetros de la hoja de ruta. Esto significaría agregarle un 5% más de consumo de agua respecto a lo que ya consume un cosecha de arroz. “No estamos hablando de cantidades importantes, pero no quiere decir que no haya que manejarlas y tratarlas adecuadamente. Hay que ver de dónde se saca esa agua”, subrayó Galain.

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