El senador del Partido Nacional (PN), Sebastián Da Silva, se encuentra impulsando un proyecto de ley que busca prohibir la fabricación, comercialización y/o importación de carne sintética (creada artificialmente en un laboratorio) en el Uruguay.
El senador del Partido Nacional (PN), Sebastián Da Silva, se encuentra impulsando un proyecto de ley que busca prohibir la fabricación, comercialización y/o importación de carne sintética (creada artificialmente en un laboratorio) en el Uruguay.
La iniciativa que promueve Da Silva, y que este viernes ingresó al Parlamento, también intenta evitar que este tipo de productos sean denominados o etiquetados como "carnes", cuando se trate de todo producto "que no sea de origen animal en su composición".
El proyecto titulado "Denominación y etiquetado de productos de origen vegetal con nombres asociados a otras industrias / comercialización de productos alimenticios producidos en forma artificial", busca "transparentar" la verdadera composición de la "carne artificial" de cara a los consumidores.
En el pasado, Da Silva ya se había mostrado muy crítico con este tipo de carne a través de su cuenta de Twitter. En diciembre del año 2020 se declaró "enemigo acérrimo" de la "carne sintética", y en febrero de 2021 dijo que "las declaraciones de Bill Gates sobre la carne sintética deben ponernos alerta".
En esa línea, en la intención de blindar a la industria cárnica nacional, el legislador aseguró que la carne de laboratorio "envenena a la gente" y "puede provocar cáncer". A su vez, en el texto del proyecto se asegura que "la carne in vitro tiene un impacto medioambiental igual, o incluso mayor, que la producción ganadera".
Las críticas a la postura de Da Silva no se hicieron esperar, la Plataforma Animalista (PA), un colectivo que nuclea a 35 ONGs de protección animal en todo el país aseguró que es "increíble como el senador Da Silva sigue demostrando que es todo lo que le hace mal al planeta y a los animales no humanos y también humanos".
El mensaje de PA a través de Twitter se debe a que, según, entienden, "una de las causas del cambio climático es la ganadería", donde "además el consumo de agua es enorme", añade el tweet.
Ante esto, Da Silva contestó rápidamente por el mismo medio: "Los animalistas radicales atentando contra el interés nacional. Uruguay es el país agropecuario del mundo, por mucho que les pese". Y agregó, "por mucho que se nos pegue lo vamos a seguir defendiendo (al proyecto). Y en esa defensa seguiremos cuidando el medio ambiente".
Da Silva fue más allá y en otro tweet volvió a apuntar contra PA: "El chiste sería que la ganadería pastoril contamina. Pero no es chiste, es un insulto al país y una ignorancia supina".
En otro orden, un par de economistas también salieron a cuestionar el proyecto del senador blanco, como el caso de Pablo Rosselli, de Exante, quien sostuvo que la iniciativa era equivalente a "prohibir los telares para proteger a los tejedores".
Para Rosselli, el mismo "tiene la capacidad potencial de perjudicar a los consumidores y simultáneamente de excluir al complejo cárnico uruguayo de un desarrollo tecnológico cuyo futuro no podrá ser detenido por Uruguay", visión que fue replicada por el también economista, José Licandro.