El Banco Central del Uruguay (BCU) presentó ante el Banco Mundial la estrategia que el país lleva a cabo para la inversión de reservas en activos sostenibles, es decir, que cumplan con los criterios ambientales, sociales y de gobernanza.
El Banco Central del Uruguay (BCU) presentó ante el Banco Mundial la estrategia que el país lleva a cabo para la inversión de reservas en activos sostenibles, es decir, que cumplan con los criterios ambientales, sociales y de gobernanza.
La presentación estuvo a cargo del gerente de Política Económica y Mercados del BCU, Adolfo Sarmiento, durante la conferencia organizada por el Programa de Asesoramiento para la Gestión de Reservas del Banco Mundial (RAMP, por sus siglas en inglés), que tuvo lugar en Tokio, el 1 y 2 de diciembre.
El encuentro internacional tuvo el objetivo de intercambiar sobre los diferentes caminos elegidos por los países en lo que respecta a la inversión sustentable de sus reservas. En ese contexto, el representante del BCU explicó la estrategia impulsada en Uruguay —la cual consiste en destinar una parte de las reservas en dólares a la inversión en bonos aplicados para el financiamiento o refinanciamiento de proyectos amigables con el medio ambiente—; así como la planificación a futuro del país.
El BCU definió en 2021 que parte de los activos de la reserva del Estado se destinen a inversiones y proyectos sustentables. Para eso, dichos activos se invierten en un fondo nominado en dólares que es administrado por el Banco de Pagos Internacionales. El objetivo es invertir en bonos para financiar o refinanciar proyectos como producción de energía renovable y eficiencia energética, entre otros.
El BCU forma parte de la red internacional de instituciones oficiales que promueven la responsabilidad ambiental en el sector financiero, Network for Greening the Financial System (NGFS). Este fondo en dólares está en línea con las acciones orientadas a la promoción de finanzas sostenibles que lleva adelante la máxima institución financiera del país. En ese sentido, contribuye a la diversificación de las reservas uruguayas y, por lo tanto, a menores riesgos generales —que, en la caso de la inversión sustentable, son más pequeños que una operación tradicional.