La agencia de calificación crediticia Moody’s alertó que los países productores de commodities en América Latina se preparan para una mayor volatilidad de los precios y disrupciones operativas como consecuencia del fenómeno El Niño y de la desaceleración de economías avanzadas.
En su panorama sobre para empresas no financieras para el próximo año, Moody’s Investors Service consideró la inestabilidad en el mercado de las commodities como uno de los tres factores que la llevaron a calificar como negativa la perspectiva para ese tipo de compañía e inversiones. Los otros dos son el lento crecimiento económico y la persistencia de altas tasas de interés en la región.
“La desaceleración del crecimiento en China y las economías avanzadas mantendrá la volatilidad de los precios, pero limitará los aumentos de precios de los principales commodities de América Latina”, señala el documento.
La segunda potencia económica mundial crecerá un 4% en 2024-2025, lo que representa 1 punto menos de lo que creció este año. La baja está motivada por la menor inversión de las empresas privadas y un descenso del gasto de los consumidores, además del continuo debilitamiento del sector inmobiliario.
De acuerdo a Moody’s, el fenómeno climático El Niño, que afectará a América Latina hasta mediados de 2024, generará una alteración del sistema océano–atmosférico “que incrementará las interrupciones operativas y la inestabilidad de los precios de los commodities agrícolas, metalúrgicos y mineros”.
El informe hace especial mención a las consecuencias que las condiciones climáticas tendrán sobre la producción de cobre en Chile y Perú –primer y segundo productor mundial, respectivamente- al igual que sobre la de zinc, lo que impactaría en los precios globales, trasladando ese aumento a toda la cadena productiva, incluso la agrícola.
“Los grandes participantes del sector agrícola a nivel global, como Brasil y Argentina, son particularmente vulnerables a un menor rendimiento de la cosecha y la volatilidad
de los precios de cultivos como el trigo, el maíz y la soja, ya que los cambios severos en los patrones climáticos reducen la producción agrícola y disparan los precios de los commodities”, resalta Moody´s, en un panorama que se puede extrapolar al sector agrícola uruguayo, de condiciones similares, aunque de menor volumen.
Ya en agosto y respecto a El Niño, la agencia había alertado que planteaba dos riesgos particulares para los gobiernos. Por un lado, demanda de gasto en estímulo y reconstrucción de infraestructura. Por el otro, el aumento de los costos de endeudamiento si el incremento de los precios de los alimentos retrasa o ralentiza la flexibilización de la política monetaria.
Moody’s, que este año ratificó la perspectiva positiva de la deuda de Uruguay, alertó, además, que los fenómenos meteorológicos extremos cada vez más frecuentes aumentarán los costos para las empresas.
Uruguay enfrentó durante gran parte de 2023 la peor sequía en un siglo la cual costó un 2,5% de PIB en términos interanuales en el segundo trimestre, de acuerdo al informe de Cuentas Nacionales publicadas por el Banco Central del Uruguay (BCU). El dato actualizado se publicará este jueves.