Manifestantes autoconvocados del ex presidente Jair Bolsonaro irrumpieron con destrozos el Congreso, el Palacio de Justicia e ingresaron en la sede presidencial en Brasilia.
Manifestantes autoconvocados del ex presidente Jair Bolsonaro irrumpieron con destrozos el Congreso, el Palacio de Justicia e ingresaron en la sede presidencial en Brasilia.
Al menos 400 personas fueron detenidas por participar de los actos golpistas luego de que la policía recuperara el control general de la situación.
Cientos de personas tiraron las vallas y atacaron a la policía al pedir derrocamiento del gobierno de Lula da Silva quien asumió la presidencia el pasado 1° de enero.
“Esta sala tenía regalos históricos de más de 20 países que recibió Brasil, realizó reuniones de jefes de estado, tenía muebles y obras de arte con más de 100 años. El antes y el después de los terroristas”, expresó uno de los tweets.
El gobernador de Brasilia, Ibaneis Rocha, pidió "disculpas" al mandatario brasileño por el fracaso del operativo de seguridad que organizó el recién despedido secretario de Seguridad Anderson Torres, ex ministro de Bolsonaro.
Mientras que Lula decretó la intervención federal por un mes de la seguridad de Brasilia: "Esto no tiene precedentes en la historia de Brasil".
El ministro de la Secretaria de Comunicación Social, Paulo Pimenta, mostró los daños en el interior del Palacio del Planalto y su oficina tras el ataque de los seguidores de Bolsonaro.
El funcionario de Lula escribió en su cuenta de Twitter: “La horda que invadió la sede del poder en Brasilia hizo exactamente lo que se planteó durante los últimos cuatro años: ¡disturbios y destrucción!”.
Por su parte, la congresista estadounidense Alexandria Ocasio-Cortez pidió "dejar de dar refugio" en el país al ex presidente Bolsonaro, que se encuentra en el país norteamericano.
"Hace casi dos años el Capitolio estadounidense fue atacado por fascistas. Hay movimientos fascistas en el extranjero que intentan hacer lo mismo en Brasil", publicó Ocasio-Cortez en su cuenta en Twitter, al comparar el ataque de seguidores del ex presidente Donald Trump a la sede del Congreso de Estados Unidos con lo ocurrido en Brasil.