El Fondo Monetario Internacional (FMI) volvió a marcar el rumbo que considera necesario para una futura reforma impositiva en la Argentina y planteó una serie de cambios que implicarían una menor carga tributaria para empresas y sectores de mayores ingresos, junto con un incremento de impuestos sobre trabajadores y el consumo general.
La propuesta apareció en el informe técnico que acompañó la aprobación de la segunda revisión del acuerdo vigente entre el organismo y el Gobierno nacional. Allí, el FMI respaldó el esquema económico impulsado por la administración de Javier Milei y sugirió profundizar modificaciones en materia tributaria.
Entre los principales puntos, el organismo recomendó avanzar con una reducción gradual de impuestos considerados “distorsivos”, como las retenciones a las exportaciones y el impuesto al cheque. A su vez, propuso ampliar la recaudación mediante cambios que impactarían directamente sobre asalariados, monotributistas y consumidores.
Uno de los objetivos planteados por el FMI es que vuelva a incrementarse la cantidad de trabajadores alcanzados por el impuesto a las Ganancias. Según el informe, la meta sería regresar a niveles similares a los de 2019, cuando cerca del 20% de los asalariados tributaban ese impuesto. Actualmente, ese porcentaje ronda el 6%.
El documento también menciona la posibilidad de eliminar el régimen del monotributo para incorporar a esos contribuyentes al esquema general de IVA y Ganancias.
En paralelo, el organismo sugirió ampliar la aplicación del IVA y revisar exenciones o tasas reducidas que hoy alcanzan a determinados productos y servicios. Entre ellos aparecen alimentos y libros, que actualmente cuentan con tratamientos impositivos diferenciados.
Menos impuestos para empresas y sectores de altos ingresos
Las recomendaciones del FMI llegan en un contexto en el que el Gobierno ya avanzó con distintas reducciones impositivas vinculadas a empresas y patrimonios de mayor valor.
Durante los últimos meses, la gestión de Javier Milei disminuyó alícuotas de Bienes Personales, redujo impuestos internos sobre bienes de lujo y avanzó con rebajas de aranceles a importaciones y retenciones para exportaciones agroindustriales.
Además, el Ejecutivo impulsa el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), un esquema que contempla beneficios fiscales y cambiarios para grandes compañías.
Según el informe del FMI, la combinación entre menores tributos para sectores empresarios y una ampliación de impuestos sobre trabajadores y consumo permitiría compensar el impacto fiscal de la reforma.
El Gobierno se comprometió ante el organismo internacional a presentar antes de fin de año una propuesta integral de reforma tributaria, que también incluiría cambios en la distribución de recursos hacia las provincias.
JC