La crisis del agua sigue dejando secuelas, no solamente en el ámbito de la producción e industria, sino también en los hogares uruguayos donde aumentaron los casos de roturas de calefones por la presencia de mayor niveles de cloruro y sodio en el agua corriente en la zona metropolitana y Montevideo.
La falta de agua no solamente esta provocando consecuencias en el consumo de agua potable para los ciudadanos sino que también esta afectado los electrodomésticos de uso particular. El gerente de Hogar Montevideo, Mario Arismendi, declaró a la prensa que en los últimos dos meses aumentaron considerablemente los reclamos de servicios técnicos por roturas en calefones de agua, tanto a gas como a electricidad. Según explicó el gerente de la empresa, hay casos de pinchaduras incluso en aparatos que todavía se encuentra en garantía.
Arismendi, aconsejó a sus clientes que, a la hora del baño, desenchufen los aparatos para evitar posibles problemas con la resistencia eléctrica. En este sentido, los plomeros también se encuentran muy solicitados en la actualidad debido a que en muchos hogares montevideanos hay tuberías tapadas por exceso de salinidad en el agua.
La producción, también afectada
La Cámara de Industrias del Uruguay (CIU) presentó un relevamiento acerca de la utilización del agua en los procesos productivos por parte de la industria nacional, que arrojó que el 69% de las empresas que utilizan agua de OSE no cuentan con un plan alternativo en las próximas dos semanas ante restricciones de oferta de agua o corte de suministro.
A su vez, la encuesta reveló que el 78% de estas compañías que no disponen de un plan alternativo deberían de suspender su producción en caso de una afectación en el suministro de agua de OSE. Por otro lado, el 31% afirmó que sí contaba con una alternativa, y el 76% dijo que podría sustituir como mínimo el 50% del servicio prestado por la empresa estatal.
Del total de 153 respuestas recibidas para elaborar el reporte, una porción que representa al 10% del empleo industrial formal en el país, el 58% de las empresas reportó que sí emplea agua de OSE en sus procesos productivos. El 62% de esta también expresó que el aumento de salinidad en el fluido ha afectado la calidad de la producción o dañado equipos y maquinaria.