El Banco Central del Uruguay (BCU) emprendió este año varias modificaciones que afectan al sistema financiero con el objetivo de proteger a los usuarios, en sintonía con normativas internacional más avanzadas en el tema.
El Banco Central del Uruguay (BCU) emprendió este año varias modificaciones que afectan al sistema financiero con el objetivo de proteger a los usuarios, en sintonía con normativas internacional más avanzadas en el tema.
Una de ellas, y que se encuentra abierta a consulta pública hasta mañana, se centra en transparentar el mecanismo de cobro de los seguros de saldo por fallecimiento que los usuarios abonan habitualmente al acceder a un préstamo o por usar una tarjeta de crédito.
Actualmente, en Uruguay las entidades emisoras de tarjetas y las que otorgan préstamos exigen a sus clientes la contratación y pago de un seguro que se suma a los costos que mensualmente abona por el producto financiero al que accedió.
Ese seguro no es contratado de forma directa por el usuario, sino que las propias entidades financieras lo tienen incorporado en sus servicios tras acuerdos directos con las aseguradoras.
Sobre estos dos puntos centrales, que forman parte de la llamada tasa de interés implícita, es que el Banco Central desea avanzar en sus modificaciones.
El proyecto del BCU establece que las sumas reintegradas por las empresas aseguradoras a las instituciones prestamistas beneficiarias de seguros de vida de saldo deudor no podrán ser excluidas del cálculo de tasa implícita. Actualmente existen retrocesiones por comisión y gastos administrativos, entre otros.
Además, la entidad monetaria planea reducir de las 6.000 Unidades Indexadas actuales sobre saldo adeudado a 2.000 la cifra máxima de la prima mensual que es posible excluir del cálculo de la tasa implícita.
De acuerdo a estudios realizados por el BCU, se comprobó que el monto cubre las partidas netas cobradas por la mayoría de las empresas
aseguradoras. Es decir que, al día de hoy, hay casi un 67% de sobrecosto en la prima.
El otro cambio significativo que plantea el BCU tiene que ver con romper con la opacidad del acuerdo entre aseguradoras y entidades prestamistas ya que éstas últimas estarán obligadas a informar a los clientes todas las condiciones del seguro de saldo deudor que le exige pagar.
Al momento de solicitar un préstamo o una tarjeta de crédito, el usuario financiero deberá conocer:
El plan, que busca renovar antes de diciembre todos los sectores alcanzados por la regulación del BCU, tiene el objetivo de aportar predictibilidad a la industria. Los otros cuatro cambios que afectarán a los bancos y entidades financieras son: