El proyecto del PIT-CNT que propone la reducción de la jornada laboral podría perjudicar a los trabajadores de menor calificación, según advirtieron desde la empresa Enia, ligada al desarrollo de software especializado en la aplicación de Inteligencia Artificial.
En medio de las advertencias contra la iniciativa de empresarios y jerarcas del gobierno, entre los cuales se anotó incluso el presidente Luis Lacalle Pou, el director de Enia, Federico Comesaña, advirtió que esa medida puede traer complicaciones a los sectores con menor educación.
Comesaña destacó a través de su cuenta de X (anteriormente Twitter) que en Uruguay se trabaja menos horas en promedio que otros países y precisó que entre los asalariados formales uruguayos, un 55% trabaja 40 horas o menos, por lo que “no les afectaría en absoluto la reducción que se propone”.
Al poner el foco en las consecuencias de la iniciativa que plantea el PIT-CNT, advirtió que “a mayor nivel de ingresos (corregido por tiempo trabajado), es más difícil encontrar empleos de más de 40 horas” y consideró que “el factor decisivo en este caso es el nivel educativo del trabajador”.
Es que, basándose en datos propios tomados del INE, Comesaña apuntó que entre los trabajadores que tienen solo primaria completa, hay un 61% con empleos de más de 40 horas, mientras que entre los que tienen algún estudio terciario finalizado, baja a 26%.
Puntualmente, el director del Enia analizó que en el país los empleados que superan el nivel de estudios terciarios son apenas un 17% y graficó: “No sólo trabajan menos horas. Tienen empleos mejor pagos ($83.000 frente a $35.000 de los que tienen educación media básica) y más estables (2% de desempleo frente a 10%)”.
El problema del empleo para los trabajadores no calificados
Para el especialista “sobran empleos para los pocos trabajadores calificados que hay y a la vez faltan oportunidades para los muchos trabajadores que tienen un bajo nivel de formación acumulada”, algo que calificó como un problema “muy grave”.
Sobre esta situación, afirmó que “los no calificados vienen perdiendo la batalla en las últimas décadas”, al tener que competir contra la automatización tecnológica y la globalización, que los hace competir con gente de todo el mundo.
“Reducir la semana laboral y mantener la remuneración aumenta el salario por hora y hace menos competitivo al trabajador menos calificado”, analizó Comesaña y sostuvo que avanzar en esa dirección limitaría la atracción de inversiones. Teniendo en cuenta el escenario, advirtió: “Uruguay necesita en el corto plazo generar empleo para sus trabajadores de menor calificación”.