El proyecto de Régimen Penal Juvenil que impulsa el Gobierno obtuvo media sanción este jueves en una sesión en la Cámara de Diputados.
La Libertad Avanza consiguió otro triunfo legislativo en menos de 24 horas. Ahora deberá tratarlo el Senado.
El proyecto de Régimen Penal Juvenil que impulsa el Gobierno obtuvo media sanción este jueves en una sesión en la Cámara de Diputados.
Fue al atardecer, cuando los diputados avanzaron en la la aprobación del proyecto del Régimen Penal Juvenil, con 149 votos a favor y 100 en contra. Así, el oficialismo consiguió su segundo triunfo legislativo en menos de 24 horas.
La iniciativa fue respaldada por La Libertad Avanza, el PRO, la UCR, Provincias Unidas, Innovación Federal, Independencia, Producción y Trabajo y el MID. En cambio, Unión por la Patria y el Frente de Izquierda rechazaron la propuesta y formularon críticas al considerar que la reforma no aborda las causas estructurales del delito juvenil.
El texto propone bajar la edad de punibilidad de 16 a 14 años y establece un régimen especial para menores. Entre sus puntos centrales, contempla sanciones alternativas a la prisión, prohíbe que los jóvenes detenidos compartan lugares de reclusión con adultos e incorpora medidas de resocialización.
Además, elimina la posibilidad de prisión perpetua para menores y fija un máximo de 15 años de condena. Para delitos con penas inferiores a tres años no habrá prisión, mientras que en los casos con penas de entre 3 y 10 años (si no hubo muerte o lesiones graves) se priorizarán sanciones de carácter educativo y social.
A pedido de los bloques dialoguistas, el dictamen incorporó partidas específicas para garantizar la aplicación del régimen: más de 20 mil millones de pesos para la Defensoría General y más de 3 mil millones para el Ministerio de Justicia.
Durante el debate en comisión, la presidenta de Legislación Penal, Laura Rodríguez Machado, informó que el despacho de mayoría reunió 75 firmas, lo que aseguró su llegada al recinto.
Con el dictamen ya firmado, la Cámara baja abrirá este jueves un debate que anticipa fuertes cruces y posiciones divididas en torno a uno de los proyectos más sensibles de la agenda legislativa.
JC